Guía del caminante

Caminar en Bogotá

Una ciudad rodeada de caminos ancestrales, clima vertical y una biodiversidad que sorprende en una sola jornada.

Una base excepcional

Bogotá, punto de partida para caminar Colombia

Pocas ciudades del mundo están tan bien situadas para el senderismo como Bogotá. Desde la sabana, en pocas horas de camino se pasa de los guaduales de tierra caliente a los desiertos de sombra de lluvia, de los bosques de niebla a los páramos únicos por encima del límite de los árboles.

Desde su fundación, la Fundación Sal Si Puedes ha guiado a miles de caminantes por estos caminos, compartiendo el amor por el sendero y despertando la conciencia ambiental y cultural de los colombianos. Cada salida es una manera de conocer el país, cuidar la naturaleza y respetar la identidad de cada territorio.

Historia de los caminos

De los senderos muiscas a los caminos reales

Hace siglos, el pueblo muisca construyó senderos empedrados que conectaban a sus comunidades para el comercio y la comunicación. Intercambiaban la sal de sus minas de Zipaquirá y Nemocón por oro, esmeraldas, frutas y otros cultivos de los asentamientos de tierras más bajas. Los primeros exploradores españoles llegaron a la Sabana de Bogotá siguiendo, precisamente, la ruta de un cargador de sal muisca.

Los colonizadores trajeron animales de carga: mulas, burros y bueyes. Al desgastar los antiguos senderos muiscas, organizaron cuadrillas para ensanchar las rutas más transitadas. Muchos de esos caminos siguen en pie y en uso; algunas veredas todavía son tan remotas que no se puede llegar a ellas de otra forma.

A estos caminos empedrados los colombianos los llaman «caminos reales», aunque buena parte se construyó después de la independencia de España. Cuando el cultivo del café se extendió a finales del siglo XIX por los pueblos al occidente de Bogotá, departamentos y municipios levantaron caminos reales para sacar el grano de forma más eficiente: en recuas de mulas hasta los vapores del río Magdalena y, de ahí, a los mercados de Norteamérica y Europa.

1
Los muiscas

Senderos de piedra para comerciar sal, oro y esmeraldas entre comunidades.

2
La Colonia

Los animales de carga ensancharon las rutas; nacen los caminos reales.

3
La ruta del café

Siglo XIX: caminos reales para exportar el grano por el río Magdalena.

Clima vertical y biodiversidad

Varios ecosistemas en una sola caminata

El clima vertical alrededor de Bogotá regala experiencias inolvidables entre flora y fauna. Caminarás entre guadua y bambú en las tierras bajas, cruzarás desiertos de sombra de lluvia y ascenderás por bosques de niebla hasta los páramos únicos por encima del bosque… ¡a veces todo en una sola caminata de un día!

Colombia es el país con más especies de aves del mundo, pero según la altura también verás mariposas y toda clase de animalitos —y quizá aparezca un perezoso u otro mamífero en su hábitat natural. El paisaje ofrece vistas imponentes de montañas y valles andinos, con cascadas que caen desde los páramos húmedos hacia los arroyos y quebradas que alimentan las cuencas del Magdalena y del Amazonas.

Aunque en ocasiones caminarás por reservas naturales y forestales del Estado, lo más probable es que transites por caminos públicos que aún mantienen y usan los campesinos locales mientras cuidan sus huertas de frutales, cañaduzales, cafetales, lecherías y ganaderías a distintas alturas.

GuadualesDesiertos de sombra de lluviaBosques de nieblaPáramosAves y mariposasCascadasCafetales y veredas
Cómo funciona una salida

Todo listo para que solo camines

Transporte incluido

El mismo bus que te deja al inicio de la caminata te recoge al final, así puedes dejar con tranquilidad una muda de ropa, snacks y objetos personales para el regreso.

Punto de encuentro

Todos los caminantes se citan cerca del estadio El Campín. La cita es de madrugada; la hora exacta se confirma el viernes previo, según el destino.

En ruta

El trayecto en bus suele durar dos o tres horas por trayecto. En el camino paramos para un «segundo desayuno» antes de llegar al destino.

Seguro incluido

La excursión incluye seguro de accidentes durante toda la jornada de caminata.

Calificación de las caminatas

La escala musical: del Do al Si

Caminatas de sábado De intermedio a experto 15 a 25 km Ascensos de 500 a 1.500 m · 6 a 9 horas
Caminatas de domingo Más cortas 7 a 12 km 4 a 6 horas

Sal Si Puedes usa la escala musical para calificar sus caminatas, siendo Do la más sencilla y Si la más exigente (la escala en español termina en «Si»). Por lo general, las caminatas empiezan en un pueblo y terminan en otro; los guías te avisan si hay una tienda rural en el camino donde puedas comprar bebidas.

DoReMiFaSolLaSi
◀ Más fácilMás exigente ▶
El sistema de guías

Nadie se queda atrás

Sabemos que cada persona camina a su propio ritmo, por eso cada excursión cuenta con dos —a veces tres— guías. El guía principal deja cintas de colores en los cruces del sendero, que luego recoge el guía de barrido, encargado de asegurarse de que todos los caminantes estén presentes.

Hacemos paradas de descanso regulares para reagrupar al grupo (y disfrutar de alguna de las vistas espectaculares), con una pausa más larga para el almuerzo al mediodía. Cada caminante lleva su propia comida.

Inscripción y pagos

Cómo reservar tu cupo

Puedes pagar con tarjeta de crédito o pasar por la oficina de Sal Si Puedes y pagar en efectivo o con tarjeta, en el edificio Colseguros, en el centro de Bogotá. El horario de atención es de lunes a viernes.

💡
Descuento entre semana

Inscribiéndote los lunes y martes antes de la excursión del fin de semana obtienes un descuento.

Sal si puedes… ¡ven si puedes!

¡Nos vemos pronto en la montaña!