Prepararte para tu primera caminata de montaña no requiere ser un atleta, pero sí una preparación progresiva que te permita disfrutar del recorrido en lugar de sufrirlo.
Empieza caminando 30 minutos diarios y aumenta gradualmente la distancia. Suma escaleras o pendientes dos veces por semana para acostumbrar las piernas a los ascensos. La constancia importa más que la intensidad.
Trabaja también la resistencia con caminatas largas los fines de semana y no olvides estirar antes y después. Con tres o cuatro semanas de preparación llegarás listo a una ruta DO-RE o MI-FA-SOL.
Y recuerda: en Sal Si Puedes clasificamos cada ruta con notas musicales para que elijas la que se adapta a tu ritmo actual.
