El buen equipo marca la diferencia entre una caminata memorable y una incómoda. La buena noticia es que no necesitas gastar una fortuna para empezar.
Lo esencial: calzado de senderismo con buen agarre (evita tenis lisos), ropa de secado rápido, chaqueta impermeable, protector solar, mínimo 1.5 litros de agua, un buen almuerzo de marcha y tu documento de identidad.
Opcionales muy recomendados: bastones de trekking para cuidar las rodillas en los descensos, gorra y un buff multifuncional para el sol y el frío de la montaña.
Lo que sobra: no cargues de más. Un morral liviano y bien organizado es tu mejor aliado en ruta.
